El cambio climático provocará un importante descenso del turismo
The Financial Times se hace eco de la notica, reflejada en Canarias por el Diario La Provincia de la próxima difusión del estudio de la Comisión Europea sobre las consecuencias del cambio climático en Europa.
La filtración del estudio prevé para las próximas décadas consecuencias directas del cambio climático sobre el estilo de vida de los países del mediterráneo, receptores de turistas. Se prevé un caos económico, así como la subida del nivel del mar - retroceso de playas - descenso abultado del número de turistas al sur, etc. El modelo económico de Canarias, debido al inminente declive del petróleo y al cambio climático, está comenzando su irremediable declive. Como diría Richard Heinberg, “se acabó la fiesta”.
La Provincia: El norte de Europa podría obtener beneficios del calentamiento del planeta en detrimento de los países mediterráneos
El norte de Europa podría obtener importantes beneficios del calentamiento del planeta en detrimento de los países mediterráneos, que sufrirían en cambio escasez de agua y una fuerte caída del turismo hacia mediados de siglo.
Ésas son las previsiones del estudio más completo efectuado hasta ahora sobre los efectos del cambio climático sobre el continente europeo, que se someterá a aprobación de la Comisión Europea la próxima semana y ha sido filtrado al diario Financial Times.
Como consecuencia del llamado efecto de invernadero, menos personas de la Europa septentrional morirán de frío que ahora, y la costa del mar del Norte podría convertirse en una nueva “Riviera”, señala el informe.
Al mismo tiempo se frenarían las migraciones anuales de los ricos europeos del norte hacia el sur, lo que tendría a su vez dramáticas consecuencias para países con un importante sector turístico como son España, Grecia e Italia.
Una sexta parte de los turistas del mundo -cien millones de personas al año- se dirigen habitualmente al sur durante sus vacaciones y gastan allí alrededor de 100.000 millones de euros.
“Cuantos más turistas se queden en casa o vayan a otros destinos, mayor será el impacto distributivo sobre Europa”, señala el documento obtenido por el diario británico.
Mientras que en el norte morirán menos personas por culpa del frío, ocurrirá lo contrario en el sur, donde decenas de miles de personas más que ahora sucumbirán a los efectos del calor al tiempo que crecerá la desertización y aumentarán los incendios.
Si la subida de las temperaturas fuese de un 3 por ciento, el número anual de muertes debidas al calor se elevaría en 87.000 para el año 2071, según los cálculos de los expertos.
En el caso de que los esfuerzos para reducir las emisiones de los gases de efecto invernadero lograsen limitar el aumento de las temperaturas a un 2.2 por ciento, los muertos serían unos 36.000 al año.
En el peor de los casos, el nivel de los mares podría aumentar en hasta un metro, lo que obligaría a construir defensas costeras, señala el estudio, según el cual este tipo de medidas podría contribuir a ahorrar a la larga dos tercios de los costos económicos de ese fenómeno.
De acuerdo con el escenario más optimista - una subida de las temperaturas de sólo un 2.2 por ciento- el costo económico total sería de 4.400 millones de euros para el año 2020 frente a 5.900 millones en el caso más extremo, que elevaría el costo hasta 42.500 millones para el año 2080.
Otras consecuencias del calentamiento global serían la acidificación de los océanos, lo que afectaría a la pesca, y una intensificación tanto de las sequías como de las inundaciones, lo que tendría graves consecuencias humanas y económicas.
El alarmante informe fue preparado por el directorio para el medio ambiente de la Comisión Europea con datos del servicio de observación por satélite de la UE.
La publicación del informe, prevista para la próxima semana, coincidirá con la presencia en Washington del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, que tratará de convencer al presidente George W. Bush de que apoye un mecanismo de canje mundial de emisiones de C02 como el defendido por los europeos.
Los autores del estudio llegan a la conclusión de que costaría sólo un 0.19 por ciento del Producto Interior Bruto anual de la UE reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 25 por ciento, algo que consideran totalmente viable.
