El cambio climático amenaza el futuro del turismo en Canarias

131705-184053.jpgLa Opinión de Tenerife refleja en su sección de Economía una información resultado de la presentación ante la opinión pública del Informe que la Comisión Europea difunde en relación con los posibles efectos socioeconómicos del cambio climático, ya en marcha. Entre ellos destaca el Informe un probable desplazamiento del turismo hacia zonas más septentrionales, debido al incremento generalizado de las temperaturas.

Este hecho, unido a otros factores (crisis energética, subida de los precios del queroseno, crisis económica, etc.) provocarían un descenso significativo, a juicio de Canarias ante la crisis energética, del turismo en las islas. CALCE insta a la sociedad e instituciones canarias a abordar con urgencia esta situación, dado que el cambio climático ya está incidiendo sobre el conjunto del Planeta.

El cambio climático amenaza el futuro del sector turístico en el Archipiélago

Un informe de la Comisión Europea alerta contra la apatía al respecto

SILVIA MARTÍNEZ / BRUSELAS

El cambio climático que padece el planeta amenaza no sólo con elevar los niveles del mar y reducir la calidad del aire, sino con dejar sin turistas al Archipiélago. Esta preocupante alerta se enmarca en un nuevo análisis sobre cambio climático y las opciones políticas que tiene ante sí la Unión Europea a la que ha tenido acceso La Opinión de Tenerife. El comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, presentará hoy un nuevo análisis sobre el cambio climático y las opciones políticas que tiene ante sí la Unión Europea al respecto. Aunque en el informe no se cita expresamente a Canarias, el documento sí reconoce que cualquier cambio sobre el clima, como un incremento de varios grados en la temperatura media, puede tener importantes repercusiones para los diferentes destinos turísticos. Hasta ahora, la tendencia que ha regido en los meses de verano es la de miles de turistas emigrando al sur en busca de un “tradicional verano de sol, arena y mar”, lo que supone “grosso modo” un gasto de unos 100.000 millones de euros anuales, que repercuten especialmente en destinos como Canarias y en toda la cuenca del Mediterráneo. Sin embargo, según alerta Bruselas esta fotografía podría verse profundamente alterada en un futuro si los gobiernos no toman medidas para frenar los cambios que ya se están produciendo en las condiciones climatológicas como consecuencia del calentamiento global del planeta. Según alerta el borrador del informe, cambios así podrían provocar el que las zonas que disfrutan actualmente de las mejores condiciones para atraer a turistas, “en torno al Mediterráneo”, se vieran reemplazadas por el norte de Europa debido a las nuevas temperaturas, tan al norte incluso como “el Mar del Norte o el Mar Báltico”, advierte el análisis de impacto de la Comisión Europea en el apartado dedicado al turismo. El informe reconoce, no obstante, que las condiciones en el sur de Europa podrían mejorar en otras épocas del año, durante la primavera y el otoño, por lo que “mucho dependería de la respuesta de los turistas a estos cambios”. En cualquier caso, la amenaza ante el calentamiento global y el cambio de tendencia es clara: “cuantos más turistas se queden en casa o cambien su destino, mayor será el impacto distributivo en Europa”. Un efecto que dependerá en buena medida de la adaptación de los turistas, las empresas y la sociedad. El mayor impacto, según admite la Comisión Europea, se producirá si los turistas deciden cambiar en masa de zona de vacaciones ya que en este caso muchos destinos -especialmente los del sur como puede ser Canarias- podrían perder su hegemonía frente al norte. Si bien este supuesto que tanto puede afectar a Canarias forma parte todavía de posibilidades remotas, no ocurre lo mismo con otras amenazas que son ya una realidad. Este es el caso de los glaciares que desde hace años se encuentran en pleno retroceso debido al calentamiento global. De hecho, el 87% de los 244 glaciares de la Antártida han retrocedido durante las últimas décadas, los Alpes europeos podrían perder el 80% de su capa de hielo para finales de este siglo si las temperaturas suben tan sólo tres grados y estar completamente descongelados para 2100 en caso de que el aumento sea de cinco grados. A esto se suma la acidificación que sufren los mares -por el incremento del CO2 en las aguas-, que producirá según alerta el informe cambios importantes en las próximas décadas en los entornos marinos, así como la reducción del suministro mundial del alimentos por la pérdida del 11% de los terrenos cultivables, y el impacto sobre miles de especies de plantas y animales. Las repercusiones de esta subida de las temperaturas, no obstante, también se dejarán notar en la sanidad y en la posibilidad de sufrir inundaciones. Según el análisis de impacto y los estudios preliminares, un aumento de tres grados en las temperaturas hasta 2100 podría dar lugar a 86.000 fallecimientos más al año. Para hacer frente a este preocupante escenario, el comisario de Medio Ambiente es partidario de proponer a los gobiernos de la UE un drástico recorte en las emisiones de CO2 del 30%. Pero la iniciativa de reducción no ha conseguido superar la primera barrera dentro del colegio de comisarios y, previsiblemente, se verá hoy suavizada en la reunión que mantendrá el Ejecutivo comunitario para tomar la decisión final sobre el informe. Junto a esta propuesta con ideas para combatir el cambio climático y contener el aumento de las temperaturas, la Comisión Europea presentará otro paquete de medidas destinadas a combatir los problemas energéticos que padece el club comunitario, con más medidas para reducir el consumo de gas y electricidad y potenciar las energías renovables como la eólica o los biofuéles.

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