La Opinión: Canarias aumentó en cinco veces las emisiones de CO2 marcadas por Kioto
La Opinión de Tenerife recoge en este artículo el incremento de las emisiones de C02 que Canarias ha registrado en los últimos años, alejándose incluso del objetivo de Kioto, aunque éste tenga carácter de compromiso estatal. Canarias está haciéndose cada vez más dependiente de la energía del exterior, incrementando su vulnerabilidad ante el declive del petróleo.
La electricidad, las desaladoras y el turismo, principales contaminantes
Reproducimos, por su interés, el artículo de La Opinión de Tenerife:
BEGOÑA AMEZUA / IDEAPRESS / SANTA CRUZ DE TENERIFE
La emisión de gases efecto invernadero han aumentado en Canarias más de cinco veces lo permitido en el Protocolo de Kioto. La generación de electricidad a través del fuel oil y el gasóleo; las desaladoras y el turismo son los principales agentes contaminantes de la Comunidad Autónoma. Estas conclusiones están recogidas en el Informe de Sostenibilidad Ambiental del Fondo Europeo de Desarrollo Regional de Canarias (Feder), correspondiente a 2007-2013.
El Archipiélago cuenta con una red de vigilancia y control de contaminación atmosférica constituida por cinco estaciones fijas y una móvil, que miden continuamente la calidad del aire. Estas estaciones se encuentran ubicadas en los núcleos de población con mayor densidad de tráfico y en las áreas de influencia de las zonas industriales de producción de energía y separación de productos derivados del petróleo y la potabilización de agua de mar.
Las emisiones de gases efecto invernadero CO2, según el informe, han aumentado en las islas en un 76,76 por ciento, más de cinco veces lo permitido por el Protocolo de Kioto, teniendo un crecimiento “muy superior al medio nacional”. Las emisiones de CO2 de Canarias representan el 3,83 por ciento del total de España mientras que la población canaria representa el 4,15 por ciento del Estado y su Producto Interior Bruto (PIB) es el 4,10 por ciento.
Los altos porcentajes de emisiones son debidos, principalmente, a la generación de electricidad a través del fuel y del gasóleo, la actividad de las desaladoras y el turismo. El transporte con el 43 por ciento y las industrias energéticas con el 40 por ciento son los dos sectores que más emisiones concentraron entre 1990 y 2002.
La producción de cemento, la industria química y la metalúrgica, en 2002, tan sólo representó el 0,8 por ciento mientras que la agricultura y la ganadería fue el 1,9 por ciento del total de las emisiones de CO2. Los residuos representaban el 6,4 por ciento.
La primera fuente de abastecimiento de agua es la desalación que, en 2004, aportó el 57,61 por ciento que se ha duplicado en ocho años. El consumo de agua por habitante se sitúa por debajo de la media española, con 147 litros por persona y años frente a los 171 de media estatal. las aguas residuales tratadas asciende a un 77,6% siendo inferior a la media nacional de 92,6%.
