Samsam Bakhtiari: “Desde verano de 2006 la producción de petróleo crudo ha entrado en su fase de irreversible declive”

tanque fuel.jpgTraemos aquí la traducción realizada por Gabriel Tobar del artículo “The century of roots”, “EL SIGLO DE LAS RAÍCES”, Dr. Alí Morteza Samsam Bakhtiari, Ingeniero químico. Antiguo especialista en la Compañía Nacional Petrolífera Iraní (Abril 2007). Traducción de Gabriel Tobar, de http://www.jlbarba.com/energia/sigloraices

Ni Nuclear Ni Otras, Gracias

El Siglo 21 es aún joven, ya que quedan otros 93 años por delante. Así que podría sonar muy ambicioso clamar que El Evento del Siglo ya lo hemos pasado. Pero yo asumiré gustosamente el riesgo; pues creo seriamente que el cénit de la producción global de petróleo crudo -comúnmente conocido como Cénit del Petróleo- ha ocurrido en 2006 [1] y será El Evento destinado a dominar la historia del S. XXI: uno de esos “Puntos Históricos de Inflexión” [2] que abruptamente varían los “pilares” del curso de la Historia del Mundo. No puedo prever algún otro Evento que llegue a eclipsar al Cénit del Petróleo, incluso pensando en las Guerras Mundiales que pueden desatarse a raíz de las secuelas del Cénit retroalimentadas por una escasez de recursos generalizada. A no ser, claro está, que la raza humana se decida por un suicidio colectivo haciendo uso intensivo de armas de destrucción masiva; pero tal aniquilador Evento significaría El Fin para gran parte de la Humanidad, si no toda ella…

Después de alrededor de 147 años de aumento del suministro casi ininterrumpido hasta una producción de 81 a 82 millones de barriles diarios (Mb/d), desde verano de 2006 la producción de petróleo crudo ha entrado en su fase de irreversible declive. Este excepcional revés altera la ecuación del suministro energético sobre el que se basa la vida de nuestro planeta. Aparecerán presiones para acceder al uso de todas las otras fuentes energéticas (Gas Natural, carbón, energía nuclear, y todo un mundo de renovables, especialmente los biocombustibles). Afectará finalmente a todo lo demás bajo la capa del Sol…

Atendamos, por ejemplo, a la población. En la Era Post Cénit, la población global decrecerá antes de estancarse (siguiendo la curva del petróleo) pasando así por su propio cénit. Mis primeras proyecciones muestras un cénit de la población en torno a 2025 (con un retardo de unos 20 años sobre el cénit del petróleo) en alrededor de 7.500 a 8.000 millones de personas en todo el planeta.

Hay poca duda sobre si el crudo es la pieza clave del dominó: cuando crece su disponibilidad, todo a su alrededor florece y cuando se viene abajo, todo lo demás lo hace con él. Así pues, algo interesante, el Cénit del Petróleo no anuncia una revolución, sino una evolució, o más bien involución.

El Cénit del Petróleo, sin embargo, es ahora parte del pasado y nos hemos quedado actualmente enfrentándonos a la Era Post Petróleo. Sin duda alguna que en este recién estrenado período están predestinado a ocurrir enormes cambios. El uso de petróleo relativamente barato ha invadido cada rincón, cada recoveco de nuestra moderna economía mundial, algunas veces sin que esta invasión despilfarradora haya producido beneficio alguno. Además, los ubicuos derivados del petróleo han creado adicciones (especialmente en el sector transportes) que serán extremadamente difíciles de tratar. Y no solamente es la adicción a los automóviles típica del mundo desarrollado, pues también está empezando a dejarse sentir en China, Rusia e incluso India: un muy peligroso desarrollo, efectivamente, porque como juiciosamente remarcó el físico y poeta americano Oliver Wendell Holmes (1809-1894):

“La mente del Hombre, cuando crece gracias a una nueva idea,nunca recobra su dimensión original” [3]

No es solamente las adicciones lo que el declive del crudo amenaza. En última instancia es lo que Thomas Carlyle (1795-1881), el genio que devino historiador, llamó “El Sistema de Costumbres”, la totalidad de la estructura que apuntala la sociedad:

“Sin tal Sistema de Costumbres, (…) en pocas palabras, los hábitos fijos de comportamientos y creencias (…) la sociedad no existiría como tal. Con ello existe, mejor o peor.

Aquí, en este Sistema de Costumbres (…) reside el verdadero Código de Leyes y la Constitución de la sociedad” [4]

En la Era Post Petróleo, todos nuestros Sistemas de Costumbres están en peligro mortal. A causa del relativamente bajo precio del crudo (en relación a otras y más caras necesidades diarias), la gente no se da cuenta del rol crucial jugado por los productos derivados del mismo en sus rutinas diarias, cuando estos productos están presentes en todos los aspectos de nuestra vida moderna. Será solamente cuando se empiece a frenar bruscamente, que el público en general empezará a darse cuenta gradualmente de la importancia crítica del Oro Negro (que actualmente provee de no menos de dos quintas partes de la energía mundial) y de la Energía en general en sus hábitos cotidianos.

Así, actualmente, la mayoría de la gente parece totalmente desprevenida, en absoluto preparada para las dos conmociones que inevitablemente afrontarán en el Post Cénit. Por un lado, ninguna institución importante ni medio informativo tiene la voluntad de informar seriamente de las desagradables consecuencias del Cénit. Y por otro lado, instituciones especializadas (como la Agencia Internacional de Energía IEA, la Energy Information Administration EIA, y la Organización de Países Exportadores de Petróleo OPEP) así como las más importantes consultoras energéticas (p.e. la Cambridge Energy Research Associates y la organización de investigación con sede en Edimburgo Wood Mackenzie) negarán el Cénit del Petróleo proponiendo gráficas de producción futura de petróleo color de rosa.

Por ello, esas dos convulsiones paralelas son inevitables a escala global por la falta de tiempo para preparar a la opinión pública frente a las secuelas del Post Cénit. Las conmociones serán primero la sorpresa seguida del rechazo y después el desconcierto, entre la gente de todo el planeta. Aquellos mejor preparados estarán menos inclinados a reaccionar de manera desordenada y a sufrir pánico cuando se desvele la turbadora verdad.

Por ejemplo, de acuerdo a mi investigación particular, el país mejor preparado para capear el Post Cénit parece ser Australia, donde tres de las mayores instituciones han liderado campañas para concienciar al público:

•A. La ABC, la Australian Broadcasting Corporation, ha expuesto a la audiencia de sus redes de TV y radio el fenómeno del cénit del petróleo, siempre tratando de ser imparcial y de presentar ambas versiones, de los pesimistas y los optimistas. Una decisión de la cúpula dirigente de la ABC verdaderamente notable que probará muy pronto lo acertado de la misma.

•B. El Senado australiano ha encargado un Libro Blanco sobre el tema, y una pléyade de bien informados ministros regionales, políticos y expertos (algunas veces actuando juntos en comités ad hoc) han procurado promover la difusión del paradigma del Cénit del Petróleo entre los ciudadanos (con el puesto para la medalla de oro claramente para el Gabinete de Ministros de Australia Oeste)

•C. Las ONG locales que han estado activas desde que en 2003-2004 empezaron a ser conscientes del inminente Cénit, y que desde entonces han logrado dar pasos de gigante a la hora de informar a su entorno.

Pero en la inmensa mayoría de países, nadie ha preparado (o ha querido preparar) a la gente para el Evento Histórico del Cénit del Petróleo y para sus inmediatas consecuencias en sus vidas cotidianas. Así, las masas populares se verán directamente expuestas a dos tipos de shocks:

•1. Uno material.

•2. Otro psicológico.

A consecuencia de lo poco acelerado que será el declive del petróleo crudo durante el primer período del Post Cénit (solamente unos 3 Mb/d en el primer período transitorio entre 2007 y 2010), el shock material no afectará con problemas irresolubles y las comodidades seguirán siendo sustentables con dolor gradual pero mínimo. Además, el despilfarro de la mayoría de las sociedades desarrolladas proveerá de un confortable colchón sobre el que practicar los recortes iniciales necesarios.

Eso no será así, en cambio, para el shock psicológico. Este shock, en fuerte contraste, será electrizante y abrupto. Estrés, miedo, depresión, desesperación y pesadillas estarán a la orden del día, así como la gente vaya enfrentando las crueles realidades del Post Cénit. Cuando se vean ante esta serie de circunstancias desconocidas, con el trauma del cambio, la gente tratará de protegerse a si mismos volviendo al pasado, a lo conocido, a lo que ellos creen “real y verdadero”. Volviendo a sus “raíces”.

Defino el concepto de “raíces” como una mezcla de tradiciones, lenguaje, arte, festivales, monumentos, academias, museos, instituciones, religión, leyendas y mitos. Y Dios sabe que los mitos son infinitamente más atractivos que la realidad.

O incluso, “raíces” podría ser definidas como “las excelencias del pasado que han resistido el embate del tiempo”.

Cada una de las sociedades de la Tierra, sea una comunidad, una ciudad, una región, un país o un continente, tiene su propia barahúnda de raíces. Algunas son bastante primitivas, algunas tremendamente desarrolladas. Es interesante ver que hay poca correlación entre las raíces en el pasado de una sociedad y el “árbol” del presente que actualmente sustentan éstas. Pero también de todo interés resulta tener en cuenta que el futuro dependerá más del pasado que del presente.

Pronto, la atracción de las raíces será irresistible y fatal para aquellas sociedades que tienen poco o nada y a aquellos que han llegado a tener algo pero se les ha desheredado (por ejemplo cambiándoles el lenguaje o el alfabeto) y también a aquellos que fallaron al tratar de extender sus valiosas raíces en el tiempo.

Algunos, como los belgas, han empezado su histórico camino de vuelta a sus raíces, tratando de vivir en la Edad Media (un glorioso período para su pequeño país y sus centros de comercio de Brujas y Antwerpen que dominaban el Mundo). En Bélgica, esta vuelta al pasado

“Se ha vuelto una pasión nacional (…) con grupos de entusiastas medievales como la Órden de los Hagenlanders y el Gentsche Ghesellen creciendo rápidamente en los últimos dos años” [5]

A lo largo del país, un creciente número de belgas “pegan trozos de armadura a los pantalones tejanos (…)frotan piedras para hacer fuego, comen viandas preparadas en calderos, reviven batallas heroicas (…) y en su modo de vida medieval, aprecian el valor de todo lo que hacen”.

En Europa, Bélgica es solamente la punta del iceberg. Pronto muchas otras naciones les seguirán, países como Francia, Alemania, España e Italia. Especialmente Italia que es, definitivamente, el número uno en el mundo (con diferencia) por sus magníficas “raíces”, que se hunden profundamente en los tiempos y en cualquier dominio imaginable, con la Basílica de San Pedro del Vaticano y la de San Francisco (La Porziuncola, en la Basílica de Santa María de los Ángeles cerca de Asís) como dos de sus Únicas y Universales insignias.

Como viene siendo habitual, serán las mentes privilegiadas quienes mostrarán el camino que llevará a las naciones a sus raíces colectivas. Tiene sentido pensar que los aventajados serán aquellos que apunten a las ventajas del pasado. Cómo decidan hacerlo (a través de las instituciones más importantes a su alcance) será de suma importancia para el bienestar futuro de su propia sociedad.

Y déjenos terminar con el veredicto que en el pasado emitió una de las grandes mentes privilegiadas del Siglo XX, el pensador francés Andre Malraux (1901-1976), quien puso el precio más alto a las “raíces” al decir que:Le seul monde qui vaille la peine d’etre sauve est le monde des statuesEl único mundo que merece ser preservado es el de las estatuas Referencias

[1] Ver artículo ‘Peak Oil: The End of The Modeling Phase’ (March 2007) en la web www.samsambakhtiari.com

[2] Tomando la idea básica del concepto “Punto de Inflexión Estratégico” acuñado por Andrew Grove, anterior CEO de Intel (1987-1998), en su libro titulado “Only the Paranoid Survive” (Doubleday, 1996), citando:

“Un Punto de Inflexión Estratégico se define como un momento en la vida de una empresa en el que sus fundamentos están a punto de cambiar”.

[3] Wikipedia http://en.wikipedia.org — Oliver Wendell Holmes, Sr.

[4] Thomas Carlyle, “The French Revolution”, (New York, The Modern Library, 2002) p.33.

[5] Dan Bilefsky, “Pining for power, modern Belgians return to the Middle Ages”, en el International Herald Tribune de 2 de abril de 2007.

Original en http://www.sfu.ca/~asamsamb/

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