Canarias, del hambre al sobrepeso y la obesidad
Las Islas Canarias han sido testigos de continuos episodios de hambre y déficits graves alimentarios a lo largo de su historia, lo que causó, unido a las enfermedades infecciosas y otros factores, grandes padecimientos a una población que ser vio obligada a emigrar continuamente a buscar en la emigración una válvula de escape como alternativa a la muerte por hambre, muerte que se registrara en muchos episodios de la historia reciente insular.
Hoy, con una población que supera los dos millones de habitantes - el doble que hace 6 décadas - la enorme “burbuja alimentaria histórica” de la que habla Lester Brown, director del Instituto de Políticas para la Tierra, ha permitido alimentar, hasta el sobrepeso, a una población que depende absolutamente del exterior para su sustento. Esta “burbuja alimentaria” depende del petróleo barato. Sin embargo, con el cenit y declive del petróleo, los alimentos serán cada vez más caros y el suministro internacional entra en una era de creciente inseguridad y riesgo de interrupción y colapso. Cada pueblo tendrá que vivir de lo que cultive y obtenga de su suelo. En Canarias, hoy, únicamente el 16% de los alimentos que consume la población provienen de cultivos y explotaciones insulares y, aún estos, son muy dependientes de insumos energéticos, fertilizantes, abonos y alimentarios del exterior.
Hoy, en Canarias, casi la mitad de la población tiene sobrepeso, y casi uno de cada cinco insulares un problema de obesidad, según ha destacado un Informe al respecto, difundido por diversos diarios. Diario de Avisos, La Opinión de Tenerife, El Día.
Diario de Avisos: Un 46% de la población con sobrepeso y un 18% con obesidad, sitúan a Canarias a la cabeza de las regiones españolas con este problema de salud. Estos son los principales datos que se extraen de un estudio sobre los hábitos alimenticios de los canarios en general y de los tinerfeños en particular realizado por la empresa de dietética Nature Care. Según el informe, estas cifras tan altas encuentran su justificación en lo descompensada que está la alimentación de los canarios, una dieta en la que destacan datos como el exceso en la ingesta de calorías (63 kilos por habitante más que la media recomendada) o el escaso consumo de fibra, calificado de “ridículo” por los expertos (un 65% menos de verduras y hortalizas de lo recomendado).
Los datos de este informe, apoyado en cifras del Ministerio de Agricultura, de la Sociedad Española de Obesidad y la última Encuesta de Alimentación de Canarias, entre otras fuentes, refleja además que el 14% de los menores de 16 años son obesos y que el 13% tiene sobrepeso.
Así lo explicaba ayer Pedro Ramos Calvo, doctor en Medicina y Cirugía y profesor de la Universidad del País Vasco, en la presentación del informe, unos datos que además implican que “Canarias también sea la primera Comunidad en padecer enfermedades cardiovasculares, lo que se traduce en que 5.000 canarios fallecen al año por estas patologías asociadas al sobrepeso”. El especialista en nutrición también relacionó el problema de la obesidad con enfermedades como el cáncer que hace que en Canarias mueran 3.000 personas al año.
Carne y azúcares
El estudio precisó datos de la alimentación de los tinerfeños, que se caracteriza, entre otros consumos, por la elevada ingesta de carne,42,7 kilos por persona y año, un 78% más de lo saludable. Este alto consumo de carne facilita una mayor presencia de colesterol y triglicéridos en sangre y por tanto un mayor riesgo cardiovascular.
El alto consumo de azúcares simples ocultos, o lo que es lo mismo, de bollería industrial y néctares de frutas, es otro de los datos destacables, ya que en Tenerife la ingesta de estos productos se sitúa en 14 kilos al año, una cifra muy superior al consumo esporádico que se recomienda y que supone que la insulina tenga que trabajar más y que a la larga se incrementen las tasas de diabetes tipo II, otra enfermedad en la que Canarias también es líder.
Movilidad
Según explicó Pedro Ramos, “a los malos hábitos alimenticios se suma la elevada tasa de sedentarismo de los canarios, un 55% de la población lleva una vida sedentaria y el 23% de los jóvenes de entre 11 y 15 años no practican ningún tipo de actividad física”.
El especialista de la Universidad del País Vasco insistió en las ventajas de una alimentación equilibrada, fundamentada en la conocida como la pirámide de la alimentación, que en Canarias “se encuentra casi invertida o cuando menos, escorada. Esto provoca que se se favorezca la aparición de un gran número de enfermedades que van desde el infarto de miocardio al cáncer de colon, pasando por la diabetes a la osteoporosis”, afirmaba Pedro Ramos Calvo.
Según el experto, “esta fotografía de la alimentación de los canarios se puede cambiar incrementando el consumo de legumbres, hortalizas, pescado y leche fresca a la vez que se reduce el consumo de carne, productos precocinados, néctares de fruta, bollería y sal. De todas formas se ha mejorado algo en el último lustro en el que se consume menos carne y se aumenta la ingesta de frutas y hortalizas”.
Que hacemos mal:
Calorías - Cada habitante de Tenerife consume 656 kilos o litros de alimentos al año, dos más que la media nacional y 63 kilos por encima de una alimentación equilibrada.
Fibra - El consumo diario de fibra es mucho menos de los 25 gramos necesarios, debido a que toma un 65% menos de verduras y hortalizas, así como un 15% menos de legumbres.
Vitaminas - La falta de vitaminas antioxidantes como la A, C y E, imprescindibles para eliminar la “basura” que producen las células, incrementa la posibilidad de sufrir distintos tipos de cáncer. En Tenerife se consume 80 kilos de fruta por habitante y año, un 27% menos de lo saludable.
Carne - Cada habitante de Tenerife consumo 42,7 kilos de carne al año frente a los 24 aconsejados, lo que supone un 78% más.
Omega 3 y 6 - Las grasas Omega 3 y 6 son imprescindibles para la correcta salud de los vasos sanguíneos y están presentes en productos como el pescado fresco, del que en Tenerife cada habitante ingiere 16 kilos al año, seis menos de lo recomendado.
Grasa saturada - Embutidos, pastelería y precocinados aglutinan esta grasa de la que los tinerfeños llegan a ingerir 14 kilos de bollería o 10 de alimentos precocinados.
Azúcares - Un vaso de refresco de cola tiene el equivalente de 3 o 4 terrones de azúcar blanco, y un bollo de crema de chocolate, el equivalente de 5 terrones de azúcar. En Tenerife su consumo por habitante y año es de 37,2 litros de refresco, 14 kilos de bollería y 19 litros de néctares.
EL DÍA: Un 46 por ciento de la población canaria tiene sobrepeso y un 18 es obesa
Santa Cruz de Tenerife, EFE Canarias es la comunidad autónoma con una mayor tasa de población con sobrepeso, un 46 por ciento, mientras que el 18,2 por ciento padece obesidad, según un estudio sobre los hábitos alimenticios de la población tinerfeña.
El estudio, realizado por la empresa NutriCare, fue presentado hoy por el médico y profesor de la Universidad del País Vasco Pedro Ramos, quién señaló que el 14 por ciento de los menores del Archipiélago padecen también obesidad y consideró que estos datos ponen de manifiesto que en las islas se practica una alimentación desequilibrada.
El especialista indicó que los datos de este estudio, obtenidos, entre otros, de la encuesta de alimentación, revelan que más de 105.000 personas en las islas padecen enfermedades cardiovasculares, mientras que un 15 por ciento tienen hipertensión.
Al año, recordó Ramos, se producen en las islas 5.000 muertes por enfermedades cardiovasculares y 3.000 por cáncer y subrayó que el 55 por ciento de la población es sedentaria y más de 23 por ciento de la población juvenil no realiza ninguna actividad física.
Para el especialista en nutrición, entre los errores alimenticios que se producen en Canarias figura un mayor consumo de calorías que las necesarias y en concreto dijo que se consumen 63 kilos y litros más de los que se aconsejan para una alimentación equilibrada.
Explicó que la pirámide de alimentación está en Canarias casi invertida ya que se consumen más alimentos de los que se sitúan en la parte alta y menos de los que constituyen la base y que deberían ser más abundantes, tales como las verduras, frutas y hortalizas.
Ramos indicó que el consumo de fibra en Canarias es ridículo, así como el de vitaminas antioxidantes, que además de evitar el envejecimiento también reducen la posibilidad de padecer determinados enfermedades degenerativas.
El especialista advirtió del elevado consumo de carne en las islas, que se traduce en una mayor presencia de colesterol y triglicéridos en la sangre, y subrayó que hay escasa presencia de grasas omega 3 y 6 que son imprescindibles para los vasos sanguíneos y las articulaciones.
Además destacó que en la dieta habitual de los canarios hay un exceso de grasas saturadas procedentes de los embutidos, de la bollería y de los precocinados.
La presencia de estos alimentos por encima de las cantidades recomendadas, además de aportar más calorías de las necesarias, también es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardiovasculares.
Pedro Ramos indicó que también se ingieren muchos azúcares ocultos, que se encuentran tanto en productos de bollería como en néctares de fruta o refrescos y como ejemplo citó que un vaso de refresco equivale a tres o cuatro terrones de azúcares o un bollo con crema a cinco terrones.
El especialista dijo que el consumo de calcio está al límite con un consumo de 140 litros de leche o derivados lácteos al año frente a los 164 recomendados.
Asimismo indicó que hay poco consumo de grasas insaturadas como la presente en el pescado, los frutos secos o las legumbres mientras que se consumen un 65 por ciento menos de verduras que las recomendadas, un 15 por ciento menos de legumbres y un 10 por ciento menos de pan así como 80 kilos de frutas anuales frente a los 110 recomendado.
El especialista también advirtió del alto consumo en sal, unos 2 kilogramos al año, frente a kilo y medio recomendado.
Indicó que a pesar de estos datos, la situación se puede corregir y subrayó que se ha constatado en los últimos cinco años una tendencia a mejorar los hábitos alimenticios no solo por estética sino también por salud.
LA OPINIÓN DE TENERIFE: Los tinerfeños consumen 14 kilos de bollería, 18 kilos más de carne y 98 menos de verduras al año de lo recomendado por persona, según alertó ayer el doctor Pedro Ramos Calvo, durante la presentación de un nuevo centro de nutrición en Tenerife de la cadena NutriCare. Ramos, además, destacó que en general cada habitante en Canarias ingesta 63 kilos o litros de calorías más al año. L.P. / SANTA CRUZ DE TENERIFE. La pirámide de la alimentación está ligeramente inclinada en Tenerife”, alertó ayer el especialista Pedro Ramos Calvo, quien destacó que cada habitante consume una media de 18 kilos más de carne y 98 menos de verduras al año de lo recomendado. Según los diferentes estudios realizados en toda España y, concretamente en Canarias, cada persona consume 63 kilos o litros de calorías más al año, lo que está provocado por una ingesta superior a la recomendada de carne, grasas saturadas y sal, y al aporte reducido de fibra y antioxidantes.
Ramos Calvo explicó que los problemas de obesidad y sobrepeso de la población canaria, donde el 46 por ciento de la población adulta supera su peso ideal y el 18,2 por ciento es obesa, están derivados de estos malos hábitos alimenticios. A estos datos el doctor Ramos Calvo añadió que el 14 por ciento de los menores de 16 años padece obesidad y el 23 por ciento de los canarios entre los 11 y los 15 años lleva una vida sedentaria y no practica ejercicio.
El especialista alertó de que estos malos hábitos tienen consecuencias, ya que, 105.000 personas padecen actualmente enfermedades cardiovasculares, lo que supone la muerte de 5.000 personas cada año. Así, el 15,2 por ciento de la población adulta es hipertensa y el 11 por ciento tiene niveles de colesterol alto. El cáncer y las enfermedades degenerativas son también otras de las consecuencias, que en el primero de los casos afecta a uno de cada cuatro hombres y a una de cada cuatro mujeres, destacó Ramos Calvo.
Bollería
El experto indicó que otro de los grandes desequilibrios alimenticios que se ha detectado entre la población tinerfeña es el consumo anual de 14 kilos de bollería industrial por persona, mientras que la cantidad recomendada oscila entre los 6 y 7 kilos. Además en el caso de las bebidas azucaradas, como los refrescos, informó de que el consumo medio por persona es de 37,2 litros al año y no se recomienda un consumo superior a los 15 litros.
En el caso contrario se encuentra el consumo de pescado. las legumbres, la fibra y las vitaminas antioxidantes. Concretamente, de los 22 kilos recomendados por persona, en Tenerife la ingesta media por habitante es de 16 kilos, mientras que en el caso de las legumbres se consumen sólo 9,5 kilos de los 11 kilos recomendados.
La fibra es otra de las asignaturas pendientes -indicó Ramos Calvo-, porque cada habitante consume menos de los 25 gramos de diarios necesarios. En el caso del pan se ha detectado que se consume un 10 por ciento menos del recomendado, apuntó.
Sólo en el caso del calcio, los tinerfeños están cercanos a la media. De los 164 litros que se recomienda ingerir en un año, se estima que cada persona toma 140 litros de leche o derivados al año, un 15 por ciento menos.
Ligera mejora
Pese a las cifras expuestas por este especialista en nutrición, Pedro Ramos Calvo reconoció que los últimos estudios detectan una ligera mejora en la alimentación. Principalmente en el caso del consumo de carne, que ha descendido, y en el de frutas y verduras que ha aumentado. Sobre estas últimas, el especialista recordó que la cantidad óptima de verduras y frutas diarias es de cinco piezas al día, unos 420 gramos al día.
