Continúa el declive del petróleo convencional, que alcanzó su cenit en el año 2005.
Según ha advertido, Mathew Simmons, el banquero tejano especializado en recursos energéticos, “los canarios han dejado de cantar“, refiriéndose al declive en el volumen de producción de los llamados “supergigantes” yacimientos de petróleo del mundo. Así, como se ha confirmado recientemente, difundida por el diario mexicano El Universal, el segundo yacimiento del mundo “Cantarell”, está declinando a gran velocidad, a razón de 19.000 barriles de petróleo menos cada mes. Este gran yacimiento está hoy produciendo 1,37 millones de barriles de petróleo al día, frente a los 2,1 que se extraían en el año 2004, cenit de producción de este yacimiento, que aporta aún hoy el 48% de la producción total de petróleo de méjico, uno de los grandes productores mundiales de petróleo. Según el mismo diario, de confirmarse este hecho, en sólo seis años, México ni siquiera podría abastecer sus refinerías, ni cumplir sus compromisos para la exportación (se puede seguir la interesante discusión sobre la producción de este yacimiento en el hilo correspondiente del foro de crisis energética.org).
Por otro lado, en los foros de discusión especializados se sigue advirtiendo que el mayor yacimiento de producción de petróleo del mundo, Ghawar, en Arabia Saudí, podría estar ya declinando, encontrándose la capacidad de crecimiento de este país bastante constreñida, al no existir proyectos que compensen la caída de producción de los grandes yacimientos.
La producción mundial de petróleo convencional alcanzó su cenit, por el momento, en el año 2005, con 74,27 millones de barriles de petróleo al día (mbpd), bombeando a fecha de junio de 2007, 73,01. En el caso del conjunto de petróleos (convencionales y no convencionales), se alcanzó en principio un cenit en el año 2006, con el bombeo de 85,39, y, aunque se estima un crecimiento en la producción total, a mediados del año 2007 bombea 84,18 mbpd.
Canarias ante la crisis energética advierte de las consecuencias importantes de este declive histórico del recurso esencial de nuestra civilización.