Ensayo de opinión: Canarias y la (incómoda e inevitable) cuestión de la población
Abordamos en estas líneas la “cuestión de la población”, su relación con la “capacidad de carga” de un territorio, la evolución que esa capacidad puede tener en una era de creciente escasez (carestía) energética - así como el importante rol que la energía y el conjunto de recursos juega en mantener o no una capacidad de carga determinada - y, por último, las respuestas que hoy se dan a la situación y propuestas de limitación poblacional, y líneas de debate para abordar, con la importancia que requiere, una cuestión clave en nuestros próximos tiempos: cómo afrontar las tensiones crecientes entre unos recursos naturales vitales en declive y un crecimiento global de la población mundial, centrándonos finalmente en el ámbito de Canarias.
Capacidad de carga de un territorio.
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Disponible en PDF, aquí: CanariasYLaCuestionDeLaPoblacion.pdf

19 de Diciembre de 2007 a las 12:11
Excelente reflexión y muy depurados conceptos.
Las últimas generaciones han perdido los puntos de referencia en lo relativo a la subsistencia, debido a la masiva incorporación de recursos energéticos cada vez mas ricos y abundantes.
Durante todo este tiempo hemos burlado las limitaciones físicas como especie, dado que siempre hemos encontrado un recurso aún mas poderosos. No obstante; el innegable agotamiento de estos recursos físicos tiene necesariamente que influir en la disponibilidad alimentaria, salubridad, complejidad de la civilización y por lo tanto tambien en la capacidad de carga de un territorio.
26 de Diciembre de 2007 a las 15:50
Buena parte de los recursos que consumimos los 2 millones de canarios se cultivan o extraen bastante lejos de Canarias, y lo que se exporta es menos que lo importado.
¿Cuál es la capacidad de carga de nuestro territorio? Ni idea. Cambiando el modelo, será mayor que la capacidad de carga actual, pero no puedo imaginar cuánto. Si hiciesen falta 1,000 metros cuadrados por habitante (cosa que no sé en absoluto, pero hay datos por ahí que se podrían comentar y contrastar), entonces para 2 millones harían falta 2,000,000,000 metros cuadrados, es decir 2,000 kilómetros cuadrados … y el archipiélago tiene 7442 kilómetros cuadrados incluyendo todos los parques naturales (ahí no se podría cultivar, y creo recordar que son el 40% del territorio), una cierta cantidad para viviendas y vías de circulación, algunos lugares comunes (queremos plazas y eso, ¿no?), y por supuesto las viviendas (que podrían tener una cierta cantidad de cultivos en balcones y azoteas, pero que podemos dejar fuera del “diseño” para simplificar. ¿Cabría todo eso? Puede ser.
Hay que pensar en cómo disminuir y localizar la carga per cápita, y aumentar la producción “sostenible” dentro del territorio, todo ello sabiendo que el número de “cápitas” no puede ser infinito. Es un problema de diseño. Como decía Ismael (el gorila de la novela de Daniel Quinn): “¿no sois inventores? ¡pues inventad!”.
Luego, si hay que reducir la población … bueno, no creo que haya voluntarios, francamente.
La Naturaleza manda. (Qué obviedad.)