Alemania, un gigante industrial con pies de barro energéticos: introducción a la situación energética en Alemania.
Alemania, con aproximadamente 82 millones de habitantes, y una flota de 49 millones de vehículos, tiene, pese a ser una de las economías más importantes del Mundo, una situación energética de gran dependencia. La energía de Alemania proviene en un 82,8% de los combustibles fósiles y en casi un 80% del exterior, si incluimos el uranio importado para sus diecisiete centrales nucleares. Esta depedencia del exterior se agudiza en el caso de petróleo y el gas, por cuanto éste proviene de yacimientos hoy mayoritariamente en declive por motivos geológicos. Su abundancia de carbón ha sido recientemente cuestionada por las propias cifras oficiales. Alemania, pese a todo, se encuentra, por su importante poder industrial, en una posición de ventaja frente a otros países para comprar combustibles cada vez más caros y escasos, pero no escapa a la situación de fragilidad e incertidumbre creciente en el suministro del exterior, lo que plantea múltiples dudas sobre la viabilidad de su actual poder económico, lo que implica preguntarse por las repercusiones del escenario energético global sobre sus finanzas y las de los países vinculados a él por lazos socioproductivos diversos.
Energía primaria de Alemania (datos de 2005): 82,8% combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón, lignito); 12,5% energía nuclear, 1,2% hidroeléctrica y eólica, y 3.5%, otras (incineración, etc.)
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